2. JUICIOS ORALES EN MÉXICO.
En 2008 se llevó a cabo la reforma del sistema penal mexicano, recuerdo haber visto la película "Presunto Culpable" con ojos de estudiante de Diseño Gráfico ya que me encontraba estudiando dicha carrera en aquel momento, y sentí indignación, por como encerraron injustamente a un muchacho que tenía mi edad aproximadamente y está bien, es natural sentir rabia en los zapatos ajenos, empatizar con las injusticias que otros han tenido que vivir en carne propia, siempre hay una vocecita susurrando "podrías ser tu" y eso expone sentimientos a flor de piel, pero ver esa película con conocimientos de la materia le da a uno un panorama mucho más amplio de lo que le pasó a ese pobre chico, la ilegalidad de su detención, la tortura que sufrió para hacerlo declarar, su encarcelamiento y sentencia de 20 años por el testimonio de una persona que ni siquiera lo conocía, una verdadera atrocidad ¡y en pleno siglo XXI! ya que su arresto fue en 2005. Pensaría uno que con los juicios orales, México sería un país más justo y hasta cierto punto lo es, pero muchos engranes que conforman al sistema aún necesitan ser rectificados, y no solo al sistema, a la sociedad en general. La ventaja que dan este tipo de juicios es tener la oportunidad de ser oído en caso de una imputación, y más aún la oportunidad de defendernos, si bien es cierto que nos tiene que defender un abogado con cédula, y en caso de no tener para pagar uno, se nos puede proveer uno de manera gratuita, el acusado tiene la oportunidad declarar frente a un juez y es parte irrevocable del proceso, a menos que el acusado decida no hacer ninguna declaración por cuenta propia o por consejo de su abogado, pero la legalidad que conforma cada etapa del proceso hacen de este sistema prácticamente a prueba violaciones a los derechos de las partes, o mejor planteado, la tendencia es a que se haga más justicia.
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